Iglesia Cristiana Verbo - Zona 16

Estrategia

CAPTAR

Ganando almas para el reino de Dios.

El primer escalón de la estrategia es alcanzar a los perdidos. Dios nos ha mandado a pescar hombres. Así como existen varias técnicas para pescar hay muchas maneras de alcanzar a los perdidos y muchas técnicas de evangelismo, pero nosotros privilegiamos el evangelismo de relación. En un estudio de más de 10,000 cristianos se concluyó que del 70 al
90% de ellos vinieron al conocimiento de Cristo gracias a la relación con amigos y parientes. Alcanzar a aquellos que están más cercanos a nosotros, como parientes, amigos, compañeros de trabajo y vecinos es nuestro reto. Ellos
nos conocen y por eso nos escucharán. Respetamos a los que utilizan métodos de evangelismo masivo como son las tradicionales campañas, prédicas al aire libre o actividades similares, pero sabemos que la relación personal es el mejor testimonio del amor de Jesús. Si entramos en un gran programa de evangelismo o en una campaña evangelística normalmente es porque tenemos objetivos adicionales, como darnos a conocer a la comunidad o mantener la unidad con el resto del Cuerpo de Cristo.

CONSOLIDAR

afirmando al nuevo cristiano en su fé.
La consolidación es el cuidado y la atención que le damos al nuevo creyente para que se afirme en su decisión por Cristo, comience a dar los primeros pasos en su camino a la madurez y se involucre en el propósito y visión de la iglesia. Como dice la Biblia, que su vida de fruto, que permanezca (Juan 15:16).

La consolidación comienza donde la evangelización termina. El nuevo creyente debe recibir asistencia adicional y atención personalizada dentro de las primeras 24 horas de su decisión de ser cristiano. Esto se lleva acabo por el seguimiento que hace la persona que le guió a Dios, o por un cristiano de confianza a quien se le delega esta tarea. El objetivo de acompañar a la persona nueva es básicamente: afirmar al nuevo cristiano: Esto implica apoyarlo, fortalecerlo, hacerlo fuerte, darle seguridad, servir de soporte o sostén a alguien. Es ayudar al nuevo cristiano para que se establezca en las modalidades de cristianismo y que resista la tendencias de la vieja vida. iniciar al nuevo cristiano: Cuando hemos logrado afirmar al nuevo miembro en su decisión de entregar su vida a Cristo, es muy importante
animarle (o sea, exhortarle), apremiarle, alentarle a que forme parte de una de nuestras iglesias en el hogar. Si el nuevo creyente no se involucra en una Iglesia en el Hogar, no será parte de la visión y misión de nuestra iglesia. Por eso es esencial que desarrolle un compromiso de participar en la vida de la iglesia y no sea meramente un asistente dominguero que no crezca en el Reino de Dios.

CAPACITAR

equipando a los santos para su lugar de servicio.

Cada creyente tiene que crecer en múltiples áreas de su vida, incluyendo su hombre interior, sus talentos y habilidades y sus relaciones con Dios y otras personas. Ministerios Verbo provee varias herramientas para el crecimiento personal. Cada una está diseñada por Dios para ayudar a la persona a desarrollar la destreza necesaria para funcionar exitosamente en la iglesia y el mundo.

COLABORAR

trabajando eficazmente en el ministerio.

Aunque tienes la oportunidad de servir en una capacidad u otra casi desde el primer día de la vida cristiana, siempre llega el momento cuando estás listo para involucrarte directamente en el trabajo del ministerio, ya sea como parte del liderazgo de una Iglesia en el Hogar, en el cuerpo de siervos como integrante de uno de los ministerios de la congregación o bien, en alguna acción de alcance a la comunidad. Juntamente con otras personas bien entrenadas en sus respectivos campos de operación puedes hacer obras como multiplicar grupos pequeños, emprender diferentes proyectos de servicio, y hasta trabajar en el campo misionero extranjero. También Dios te puede llamar a desarrollar tu proprio ministerio. Esta es una etapa de madurez en la cual experimentamos qué es ser una persona apta para toda buena obra, un verdadero agente dedicado a cambiar nuestra sociedad para el bien. Vivimos lo que dice Efesios 2:10: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”.

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