Iglesia Cristiana Verbo - Zona 16
La Iglesia
Iglesia Verbo Zona 16 es parte de Ministerios Verbo Internacional; una iglesia con enfoque hacia la restauración y la edificación de la familia y la sociedad en todas sus esferas, en donde las enseñanzas se fundamentan en principios prácticos de la palabra de Dios para que usted disfrute de una vida de plenitud.
Le invitamos a conocer nuestros grupos familiares, de mujeres, de jóvenes y cada uno de los servicios que tenemos para su edificación y la de su familia.
Visión
“Mantener una relación intima con Dios, permitiendo que Su naturaleza nos gobierne y que Su amor, Santidad, Unidad y Poder se manifiesten en nosotros y que se extiendan por medio de nosotros al mundo.”
Misión
“Nuestra Misión se propone que cada creyente debe conformarse a la imagen de Cristo, que debe responsabilizarse por la obra de evangelización mundial y que debe trabajar para la unidad del cuerpo de Cristo.”
Historia de Ministerios Verbo
Muchos piensan que Verbo inició en Guatemala, pero la realidad es que los cimientos del ministerio fueron puestos en un grupo de jóvenes cristianos que aceptaron la soberanía de Dios durante un poderoso mover del Espíritu Santo llamado “La Generación de Jesús” que comenzó al final de los años ’60 entre jóvenes y hippies de los Estados Unidos. Los que formaron Verbo se conocieron en el ministerio Gospel Outreach (Alcance Evangélico), un movimiento cristiano de casas y granjas comunitarias bajo la dirección de Jim Durkin, un ungido predicador y maestro de la Palabra de Dios.
Ellos firmemente creyeron lo que Jesús dijo en Mateo 28:18-20: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Ellos se sintieron llamados a cumplir esta comisión en América Latina, pero no sabían dónde. Además, se dieron cuenta que “Ser llamado no es lo mismo que haber sido enviado”.
Todos pasaron algunos años en las comunidades de Gospel Outreach aprendiendo como ser misioneros, con énfasis en el principal lema del grupo, “Practica la Palabra de Dios”. El Sr. Durkin, quien era reconocido como apóstol, y otros ministros les enseñaron una expresión cristiana bíblica no religiosa en un ambiente de transparencia y honestidad.
Dios Revela Su Voluntad
En la madrugada del 4 de febrero de 1976, un poderoso terremoto hizo que más de treinta mil guatemaltecos perecieran y dejó a millones de personas sin abrigo adecuado. Un miembro de este grupo de jóvenes americanos llamado Carlos Ramírez sintió de Dios que ellos debían ser enviados a ayudar a los guatemaltecos. Junto con otros dos misioneros
viajaron a la ciudad de Guatemala para ver cómo podían apoyar. Carlos no tenía claridad sobre qué hacer hasta que una persona le abordó en una calle en medio de la devastación.
La persona preguntó: - “¿Usted quiere ayudar a Guatemala?”
- “Claro”, respondió Carlos.
- “Entonces, construya casas”.
Carlos tomó esto como una revelación de su Padre Santo. Llamó a Jim Durkin por teléfono para contarle que había encontrado el lugar y la manera de comenzar una obra misionera en América Latina. Jim le preguntó:
- “¿Dónde vas a conseguir el dinero para llevar un equipo a Centroamérica?”
Carlos le respondió,
- “No lo sé, pero Dios proveerá”.
En menos de dos meses un equipo de 15 adultos y seis niños con carros, casas rodantes y camiones estaban en camino de California pasando México rumbo a la Ciudad de Guatemala. Ellos eventualmente se establecieron en la granja “Dos Alicias” en las afueras de la ciudad capital, donde vivieron en comunidad, trabajaron en grandes y pequeñas obras de reconstrucción y abrieron sus reuniones dominicales a sus vecinos. Atraídos por su estilo sencillo y su forma honesta
de vivir el Evangelio, muchos guatemaltecos comenzaron a unirse a los extranjeros voluntarios. La reunión de estos misioneros al comienzo de 1977, se convirtió en una congregación de más de 100 adultos para el fin del año. Los líderes que vinieron de los Estados Unidos incluían a Carlos y Linda Ramírez, Jim y Mary De Golyer, James y Lynn Jankowiak,
Bob Trolese (quien después se casó con otro miembro del equipo, Myra Cromwell), Tom Becotte (quien después se casó con la guatemalteca Guisela Castillo) y Dick Funnell (quien se casó con una de la primeras guatemaltecas del equipo, Gladys).
Uno de los distintivos del grupo fue que el liderazgo no se centralizó en una sola persona, sino que varios de los misioneros compartieron (entre sus atribuciones en la reconstrucción) los trabajos de pastoreo, estudios bíblicos y predicación. De hecho, entrenaron a los guatemaltecos, a asumir las responsabilidades de ministrar a los nuevos que se agregaban a diario a la nueva congregación; algunos de ellos, eran profesionales y hombres de negocios.

Martes de Oración
Oración por enfermos